¿Quién es el jefe?”

A primera vista, parecería que el pensamiento positivo y el Trastorno por Déficit de Atención (ADD) no tienen nada que ver entre sí. Pero muchos de nosotros con ADD desarrollamos patrones de pensamiento negativos porque nos frustramos por nuestros desafíos y sentimientos frecuentes de estar abrumados. Esta perspectiva negativa nos hace aún más difícil gestionar esos desafíos y avanzar. Practicar el pensamiento positivo permite a las personas con ADD centrarse en nuestras fortalezas y logros, lo que aumenta la felicidad y la motivación. Esto, a su vez, nos permite pasar más tiempo progresando, y menos tiempo sintiéndonos abajo y atascados. Los siguientes consejos proporcionan sugerencias prácticas que puede utilizar para ayudarle a cambiar a patrones de pensamiento más positivos: 1. Cuídate bien Es mucho más fácil ser positivo cuando estás comiendo bien, haciendo ejercicio y descansando lo suficiente. 2. Recuérdese las cosas por las que está agradecido Las tensiones y los desafíos no parecen tan malos cuando te recuerdas constantemente las cosas que están bien en la vida. Tomar sólo 60 segundos al día para detenerse y apreciar las cosas buenas hará una gran diferencia. 3. Busque la prueba en lugar de hacer suposiciones El miedo a no ser queridos o aceptados a veces nos lleva a asumir que sabemos lo que otros están pensando, pero nuestros miedos no suelen ser realidad. Si tienes miedo de que el mal humor de un amigo o familiar se deba a algo que hiciste, o que tus compañeros de trabajo estén chismeando secretamente sobre ti cuando le das la espalda, habla y pregúntales. No pierdas el tiempo preocupándote de que hayas hecho algo mal a menos que tengas pruebas de que hay algo de qué preocuparte. 4. Abstenerse de usar Absolutos ¿Alguna vez le has dicho a un compañero “¡Siempre llegas tarde!” o te quejaste a un amigo “¡NUNCA me llamas!”? Pensar y hablar en absolutos como “siempre” y “nunca” hace que la situación parezca peor de lo que es, y programa tu cerebro haciéndote creer que ciertas personas son incapaces de dar a luz. 5. Separarse de los pensamientos negativos Tus pensamientos no pueden tener ningún poder sobre ti si no los juzgas. Si te fijas en tener un pensamiento negativo, desvinculate de él, sélo presenciar y no lo sigas. 6. Aplastar los “ANT” En su libro “Cambiar tu cerebro, cambiar tu vida”, el Dr. Daniel Amen habla sobre “ANTs” – Pensamientos Negativos Automáticos. Estos son los malos pensamientos que suelen ser reaccionarios, como “Esa gente se ríe, debe estar hablando de mí” o “¿El jefe quiere verme? ¡Debe ser malo!” Cuando te das cuenta de estos pensamientos, darse cuenta de que no son más que ANTs y aplastarlos! 7. Practica Lovin’, Touchin’ & Squeezin’ (Tus amigos y familiares) No tienes que ser un experto para conocer los beneficios de un buen abrazo. El contacto físico positivo con amigos, seres queridos e incluso mascotas, es un pick-me-up instantáneo. Un estudio de investigación sobre este tema hizo que una camarera tocara a algunos de sus clientes en el brazo mientras les entregaba sus cheques. ¡Recibió consejos más altos de estos clientes que de los que no tocó! 8. Aumenta tu actividad social Al aumentar la actividad social, disminuye la soledad. Rodéate de personas sanas y felices, ¡y su energía positiva te afectará de una manera positiva! 9. Voluntario para una organización, o ayudar a otra persona Todo el mundo se siente bien después de ayudar. Puede ofrecer su tiempo, su dinero o sus recursos. Cuanto más energía positiva pongas en el mundo, más recibirás a cambio. 10. Use Interrupciones de Patrón para Combatir la Rumiación Si te encuentras rumiando, una gran manera de detenerlo es interrumpir el patrón y forzarte a hacer algo completamente diferente. La rumiación es como hiper-enfoque en algo negativo. Nunca es productivo, porque no es racional o orientado a la solución, es sólo una preocupación excesiva. Intente cambiar su entorno físico- vaya a dar un paseo o siéntese afuera. También puedes llamar a un amigo, recoger un libro o encender algo de música. Cuando se trata del mundo corporativo, el protocolo es más o menos la religión. Saber las cosas que se necesitan hacer son los conceptos básicos de la productividad, pero la interacción y tener una mente constante conforman todo lo posible para una verdadera productividad. Hay quienes parecen funcionar bien incluso bajo presión, pero son infrecuentes y nosotros somos humanos e imperfectos. Tener estas pequeñas cosas como el estrés bajo nuestras pieles no resolverá nuestros problemas. A veces se necesita un poco de coraje para admitir que nos estamos convirtiendo en adictos al trabajo que decirnos a nosotros mismos que no estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo.

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